—Sí… No… Estuve durmiendo… y ahora… ahora… estoy muerto.
Ninguno de los presentes pretendió siquiera negar ni reprimir el inexpresable, estremecedor espanto que aquellas pocas palabras, así pronunciadas, tenían que producir […] el estudiante, cayó desvanecido. Los enfermeros escaparon del aposento y fue imposible convencerlos de que volvieran. Por mi parte, no trataré de comunicar mis propias impresiones al lector. Durante una hora, silenciosos, sin pronunciar una palabra, nos esforzamos por reanimar a […] Cuando volvió en sí, pudimos dedicarnos a examinar el estado de Valdemar.

Poe
Ilustración de Harry Clarke

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